jueves, 9 de noviembre de 2017

La violación de Elisa

Mi nombre es Vitto, soy un muchacho tranquilo y trabajador soy soltero, el asunto es que unos de mis mejores amigos tiene una hija de 18 años que se llama Eliza, (yo tengo 26), es una verdadera belleza, es de piel blanca, huerta o catira del pelo, mide como unos 1.60 tiene el peso de su estatura de hecho se cuida mucho por no engordar, el caso es que como soy muy amigo de la familia tengo muchas oportunidades de estar con ella a solas, se que un muchacho esta detrás de ella, pero también se que ella es virgen, tiene unos senos pequeños pero los pezones son de esos grandes y rosados, su cadera es buenísima y como esta creciendo el culito que tiene es realmente hermoso y firme, el asunto es que yo la deseo como nunca antes, cada vez que puedo la abrazo la acaricio y mas de una vez me ha dejado tocarle las manos o sea deja su manos con las mías, también me mira mucho, pero bien se que jamás me dejaría hacer algo con ella, tendría que ser a la fuerza.

 Empecé a pensar como haría para violarla, como me llevo mucho con ellos supe que sus papas se irían a un puerto a descansar pues la mama esta enferma, ella tiene un hermano y ese hermano se quedaría a cuidarla, la cuestión esta en que a mi no me gusta violar a mujeres inconscientes me gusta violarlas y que sepan que les pasara y como les pasara, así que pues después de mucho pensar tome mi decisión seria un asalta fingido y como ella quiere mucho a su hermano entonces si me dejaba violarla lo mataría a el. así fue que tuve todo listo, un pasamontañas, mis guantes de látex, una tijera, y una linterna y por supuesto tres días sin masturbarme en absoluto, el día llego escogí un sábado en la noche pues ese día la zona donde vive siempre hay fiestas y seguramente habría mucho ruido, deje mi auto como a 10 cuadras de allá camine con una bolsa de súper con unos lentes y bigotes para que nadie me reconociera, llegue a un terreno baldío (abandonado) que da exactamente al traspatio de su casa, así que como a eso de la 1.00 de la madrugada brinque la barda y llegue hasta el patio lleve un poco de carne y se la di a dos perritos que tienen que no muerden pero así estaría entretenidos, se las tire y se fueron hasta el otro extremo del patio, entonces salte rápido llegue hasta la puerta de la salida y con una ganzúa abrí la puerta , son muy confiados pues no tenia llave, entre y prendí mi lámpara, todo estaba oscuro, pero conocía bien la casa, abajo había la habitación de los papas, así que sigilosamente entre pues quizás estarían allá, acostado encontré al hijo mayor perfectamente bien dormido, saque mi cuchillo y entonces me abalance sobre el lo tome de la cara con la lámpara en los ojos "Quieto si no aquí te quedas perro" Después de forcejear un poco entendió y se puso dócil "Ve a ese silla" mientras el cuchillo lo tenia sobre su cuello, el chaval no tiene mas de 17 años y no es fornido así que no me dio trabajo alguno, Una vez sentado le amarre las manos a la silla y también los pies, le tape la boca con cinta canela. "quieto y nada te pasara" el estaba llorando, "no me mate por favor señor no me mate", que cobarde pues "Buscare a tu hermanita ahora puto" los ojos se le abrieron Lo deja allí y entonces subí con mucho cuidado, quizás ella se abría despertado con todos los ruidos de abajo, pero no fue así subí las escaleras y entonces entreabrí la puerta de su cuarto, allí estaba ella durmiendo a gusto, entonces entre y la tome de la boca para que no gritara y le prendí la luz, ella se espanto enseguida, abrió los ojos y empezó a dar de manotazos, (estaba mas fuerte que el hermano) le di un golpe en el estomago y enseguida cayo, tosía mucho y se notaba que le faltaba aire. Aproveche ese momento para amarrarle las manos a la espalda y también los pies se los ate juntos, ella empezó a llorar y le tape la boca entonces.



 Enseguida la baje del cuarto y fuimos al cuarto de papa y mama, allá encontramos al hermanos atado también, llorando pues, cuando se vieron los dos empezaron a llorar también, fue entonces cuando la ate a ella a la cama, las manos a la parte de la cabecera, y las piernas se las deje atadas juntas. salí de la casa busque todo lo valioso que pude, dinero joyas, cosas así, lo hacia pues debía parece que el móvil era el robo, mi polla ya estaba súper erecta, entonces regrese al cuarto y le dije a eliza "mira nena solo he encontrado poco dinero y la verdad es que tu estas muy buena, te violare pero te advierto que si me muerdes, gritas o me atacas, MATARE A TU PUTO HERMANO, entiendes? Ella no podía hablar mas pero se puso a llorar mas y mas cada vez y su hermano también, entonces saque mi cuchillo lo puse en el cuello de su hermano y le dije "lo matare ahora mismo y te violare de todas maneras" ella movió la cabeza como diciendo no, "Rendida" pensé, entonces me acerque y le quite la mordaza, solo sollozaba y le dije si gritas lo mato o le corto el pené o algo así ok? No contesto nada "como te llamas".................. "Que como te llamas!!!!!!!!!!!!!!" "E .. e... e... li ....z.....a" "Eliza que hermosa eres, ahora amor te violare, si gritas lo mato, si me desobedeces lo mato, si me muerdes lo mato, así que si no te dejas tu hermano se muerte y de todas maneras de violare" "sniff sniff... por favor no ...no por favor"


 Como me excitaba viéndola así, ahora me di cuenta, ella tenia un pequeño short de licra se le sellaba la panteleta, también tenia una blusita que clareaba el brassier que era blanco, se notaba toda su piel blanca y suave. Empecé a acariciarle las piernas se sentían suaves con algunos bellitos pues le estaba creciendo y no se depilaba, ella empezó a negarse a mover, "puta madre que te dije!!!!!!!!!!!" fui junto a su hermano y le di tremendo golpe en la boca del estomago, se doblo y empezó a convulsionar "no por favor no " "entonces puta no te muevas" Seguí con las piernas y llegue a su short, la acaricia sobre el shor,


 Pensaba "Ay eliza finalmente serás mía nada mas" tome mis tijeras y le corte el short que tenia, quedo su panteleta blanca, de niña con moño adelante entonces ahora le ate las piernas a la base de la cama, estaba totalmente abierta, las manos atadas a la cabecera y sus piernas abiertas, no tenia mucho bello pubico, le quite las panteletas y las oli que rico, entonces le acaricie toda su vagina que rica sus labios vaginales pequeños, rosado por dentro, todo virgen, jamás otra mano había estado donde yo estaba ahora ella lloraba mucho "p..oo..r.......fa......v...oo..rrr....nooooo......" Eso me excitaba mas, entonces tome su panteleta la meti en su boca y le puse cinta canela, no esperaria a que cooperara, así pues me faltaba la blusa, le sobe los senos sobre la blusa se los agarraba duro, ella solo cerraba los ojos, le corte la blusa y entonces quedo su brassiere, se lo corte también y quedaron sus senos hermosos, virginales, pequeños con pezones rosas, duros por la emoción del robo, ella no estaba excitada, entones con mi lengua empecé a pasar lentamente, en ese momento ella empezó a moverse como loca "mmmmm mmmmmmm nnnnnmmmm" Le di un golpe en el estomago y se calmo se doblo mas bien, me puse a chupar sus senos "dios mío que ricos son eliza que ricos jam jam jam que ricos chup!!! Chup!!" se los lamia con fuerza se los deje todos morados pues, entonces me saque el pantalón y saque mi pené, me mide como 20 cents algo considerable para ella, se lo mostre y le dije "todo esto se te metera, te cojere como loco y te eyaculare dentro, gozalo, vivelo pues te voy a montar como una perra que eres" "mMMMMMMmmmMmmMMm" los ojos desorbitados, así que tome su piernas se las abrí mas y mire su vagina su huequito, y entonces le abrí la vagina, busque su clítoris y se lo chupe , dios que rico estaba , le meti la lengua en su vagina, ya no podía mas, así que puse una almohada sobre sus nalgas para que quedara mas parada, tome su cadera y la jale, me puse sobre ella y puse mi pené en la entrada , ella se movia mucho mucho, le di otra golpe en el estomago, entonces meti la punta de mi pené, sus ojos se abrian mas, el hermano lloraba, le dije "Amor lo siento pero quien te manda estar tan buena" Y sin decir agua va, se lo clave de golpe, sus ojos se desorbitaron, creo que se desmayo, pero para mi sorpresa no le había entrado todo, todavía no le rompia el himen así que puse mas fuerza y la penetre totalmente, sentia como su hueco estaba apretado ,seco, esta si era una violación, apenas entraba todo mi pené pues su huecho estaba demasiado pequeño, me quede así un rato sintiendo los latidos de su corazon en las paredes de su vagina, entonces ella desperto y me miro,



"lo siento amor no eres virgen ya", sentia algo caliente, era su sangre entonces sin comtemplacion, la empecé a bombear duro duro. "duro duro que rica estas mami que rica puta pendeja mal parida" le estaba dando duro, solo veia su cara de dolor de piedad, pero no la había yo la bombeaba cada vez mas duro, "ay eliza, si si si, " el sonido de mi cadera con la de ella" Chuck chuk" le daba mas duro, ahora todo mi pené entraba y le di mas duro mas duro, ella gritaba con todo y la mordaza. "MMMMMMMmmmmmmmmmMMmm ..... mmmmm" "ajjajajajjajajaj" le segui bombeado, le agarrba los senos le mordia las tetas, le agarrba las nalgas desde abajo y así la penetraba mas, se lo sacaba todo y entonces "Chuck!!!!!!" hasta el fondo así se lo hize un buen rato, hasta que no pude mas, me puse sobre ella, la abrí mas todavía, y la penetre salvajemente, cada ves mas rápido mas rápido, hasta que eyacule dentro de ella "mmmmmmmsisisisiisismmmmm.,siii SIIIIII" Le di dos metidas mas y termine de eyacular, que cogida, le había dado, se lo deje hasta que mi erección desapareció, cuando le saque mi polla su huequito estaba todo rojo, y abierto le salía sangre y semen y sus piernas también estaban rojas. Le di un beso y me vestí, le puse un poco de semen en los ojos, y le dije "adiós amor, no te cojo por el culo porque creo que te amo" entonces me salí ya eran las 3.30 y podían sospechar, así que me fui como vine Tres días después fui a casa de mi amigo, le debo un dinero así que fui a pagarle, me atendí y lo note todo triste, me dijo que algo muy malo había pasado y que no se quedaría en ese momento, le pague y me salí. La he visto dos veces mas, esta toda triste y creo que esta encinta, parece que tampoco denunciaron nada, pero cada vez que la veo me digo "Porque no le di por el culo" No todo se puede......

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VIOLACION DE ELISA
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UNA CENA CON MUCHO POSTRE


UNA CENA CON MUCHO POSTRE

Hola, me llamo María, soy una chica de 34 años casada y con hijos, pelo moreno con mechas, de 1.65 de altura y 51 kg, de peso, se puede decir que estoy bastante buena, para los que les gustan las mujeres finas. Voy a contar algo que me pasó en una fiesta con unos compañeros de mi marido.


Bueno, mi marido es Comercial, de vez en cuando hacen cenas entre compañeros, la mayoría son invitaciones de empresas o despedidas de compañeros que se van a trabajar a otros lugares. Normalmente las mujeres nunca vamos, pero hay una en la que van ellos con sus esposas.


Era un día de invierno sobre febrero mas o menos, a mi marido le gusta que los hombres se fijen en mí, de hecho, a veces fantaseamos con que yo estoy con otros hombres etc, por eso me dijo que me pusiese guapa, pues quería que sus compañeros tuviesen una buena impresión de mi, ya que a algunos los conocía y a la mayoría no. Me puse una camisa negra, y un pantalón ceñido tambien negro marcando cintura. Debajo llevaba un conjunto de ropa interior con un sujetador de los que se desabrochan por delante y un tanga.


Quedamos con otro matrimonio amigo para ir juntos. La cena era a las 22´00 horas y salimos de casa algo temprano, así que nos paramos a tomar algo en un bar con estos amigos.


Finalmente fuimos a la cena, y mi marido empezó a presentarme a sus compañeros. La cena estuvo muy bien, comimos muy bien y bebimos mucho rioja, tenía calefacción y se estaba muy bien, al final de la cena, había baile, para que pudiésemos pasarlo bien, sin necesidad de salir por ahí de marcha. Bueno al principio me aburrí un poco, pero (no se si sería por lo que bebí), que empecé a bailar con mi marido, y luego ya comenzamos a cambiarnos de pareja, no se con cuantos bailé, solo se que me lo pasé muy bien, tanto que llegó la hora de marcharnos, pues eran las 4 de la madrugada y mi marido entraba a trabajar a las 6, y tenía que irse a dormir por lo menos una hora, y no se si es que me vio la decepción de tenerme que ir que el mismo me dijo que me quedara que ya me llevaría algún compañero a casa, y en eso salta Pedro (uno de los amigos de mi marido de unos 50 años) diciendo que me llevaba él a casa sin problemas, y yo le dije bromeando, no se si fiarme de ti?, contestándome él que casi podía ser mi padre, nos reímos y finalmente me quedé.


Bueno, el caso es que seguimos bailando y charlando, hubo conversaciones de todo tipo, y por supuesto también algunas altas de tono, evidentemente el sexo siempre está en la mente de todos


Yo ya había bebido mucho, la gente se había marchado casi toda y finalmente quedamos cuatro, Pedro, Alberto de unos 45 años, también mayor, pero interesante, aunque la verdad, no me acostaría con ninguno de los dos, y luego uno mas joven de unos 35 años, ese si que estaba bueno, de hecho, creo recordar que pensé en algún momento durante la noche que sería interesante montárselo con él, y yo. Pedro era el que tenía coche, y cuando íbamos a entrar, me doy cuenta de que no había traído las llaves de casa y que mi marido estaba trabajando, no sabía que hacer y en eso el joven Andrés me dice, que hay dos formas de solucionar el problema, una es estar de juerga hasta que salga mi marido del trabajo y la otra que si no me importa, puedo dormir en su casa hasta que salga del trabajo. Yo le digo que no aguanto de marcha tanto tiempo así que decido dormir en casa de este amigo. Subimos al coche y ya sucedió algo raro, pero no le di importancia, y es que conducía Pedro y los otros dos se metieron conmigo atrás. Bueno, de camino a casa de este amigo retomamos la conversación del sexo, hablamos entre otras cosas lo cachondos que se ponían ellos al pensar en montárselo con una tía, decían que para una tía eso tenía que ser la ostia, vamos el colmo de placer, yo les dije que nunca había probado eso evidentemente, pero que me imaginaba que probablemente sería una pasada, pero que nunca me atrevería, pues aunque me parecía muy excitante, me daba miedo etc, ( la verdad es que estaba excitadísima), en eso noto como Alberto pone disimuladamente la mano en mi rodilla, tengo que reconocer que aunque era mayor, me hizo estremecer, no me lo esperaba y encima estaba excitada, también disimuladamente, se la aparté, pero al cabo de unos segundos lo hizo de nuevo y ya no insistí mas, Andrés comenzó a susurrarme cosas al oído, pero al mismo tiempo que me las susurraba, creo que acercaba demasiado los labios, hasta el extremo de llegar a tocarme la oreja con ellos y eso me estaba poniendo a cien, pero afortunadamente (eso pensé yo) llegamos a la casa de Andrés, entonces este dijo, que por que no tomábamos la última copa en su casa, y ellos asintieron. Subimos en el ascensor algo apretujados (yo creo que se arrimaban mas de la cuenta). Una vez en el piso, era un duplex muy bonito por cierto, nos puso una copa, no tenía vino que era lo que había estado bebiendo yo toda la noche y me tomé un wisky, el cual me sentó fatal, pues comencé a encontrarme bastante mareada (bueno yo diría bastante bebida), y ahí fue donde comenzó realmente la noche.


Andrés al ver como estaba, me preguntó si quería irme a la cama, yo asentí con la cabeza que sí, el me cogió en brazos y me llevó a la habitación de matrimonio en el piso de arriba, tenía una ventana amplia en el techo por donde entraba la claridad de la luna y se veía todo en tonos azules, me dejó encima de la cama amplia por cierto, creo que de 1´50 y se marchó con los otros. No sé que fue lo que hablaron ellos abajo, pero creo recordar que al cabo de una rato entran los tres en la habitación, Alberto se acuesta a mi izquierda, Pedro a mi derecha y Andrés se queda de momento de pié. Yo les pregunto que hacen y la respuesta que recibo es que Alberto se abalanza sobre mí y comienza a besarme, yo tardo en reaccionar, por un lado por lo bebida que estaba y por otro por que no me lo esperaba, noto al mismo tiempo como una mano de Pedro se posa en mi pierna a la altura de la rodilla y al notar que la empieza a subir hacia mi entre pierna, echo la mano para detenerlo, Alberto me coge las manos y me las pasa por encima de la cabeza, sujetándomelas con fuerza. Pedro comienza con el rito de quitarme la ropa, yo no quiero colaborar en absoluto e intento resistirme, pero evidentemente era imposible, Pedro sigue con su ritual de quitarme la ropa, comienza por desabrocharme la camisa negra que llevo, suelta los botones con mucha delicadeza, me aparta la camisa hacia los lados, coge el sujetador y como es de los que se sujetan por delante, aprieta el broche y lo suelta, dejándome los pechos a la vista, siento como sus manos empiezan a acariciarme, no puedo evitar excitarme (aunque mi cabeza me dice que no puedo hacerlo y que debo intentar escapar), los pezones se me ponen tiesos, Alberto sujeta mis manos con una de las suyas y con la otra también comienza a sobarme. También veo a Andrés que se ha quitado la ropa y lo único que tiene puesto es el calzoncillo, se le ve un bulto muy grande. Pedro ahora desabrocha mi pantalón, comenzando por el botón y luego la cremallera, se pone a mis pies y me lo va quitando lentamente, todo esto con la única luz que se recibe por la ventana del techo en tono azulado de la luna, apenas distinguía quien era quien. Me veo tendida en la cama con los pechos al aire, en bragas y rodeada de tres tíos mayores los cuales en pocos momentos seguro que me iban a follar quisiera yo, o no. Entonces Pedro me sujeta una mano y Alberto la otra y se sientan en la cama a la altura de mi cabeza, sujetándome las manos por encima de mi cabeza. Veo como Andrés se va quitando el calzoncillo, quedándose desnudo, con su enorme polla completamente tiesa se coloca de rodillas a mis pies, sube con las manos por los laterales de mis piernas hasta llegar a la altura de la braga, la coge con las dos manos, me sube las piernas al tiempo que me va quitando la braga, según la quita, me coge por los tobillos y mis piernas van bajando por sus costados, quedando él ya entre ellas, me encuentro completamente desnuda y con dos hombres sujetándome por las muñecas y con un tercero empalmado entre las piernas, hago un ultimo esfuerzo por evitar lo inevitable y chillo, les pido que por favor no lo hagan, pero me doy cuenta que es ya inevitable cuando siento a Andrés abalanzarse sobre mi, se apoya con la mano izquierda en la cama a la altura de mis hombros y con la otra se agarra su polla, notando como busca la forma de penetrarme, yo le digo que por favor lo haga despacio, a lo que él no hace caso ninguno, y una vez que nota que la tiene bien encaminada, me mete una fuerte envestida, yo contesto con un fuerte grito pues parece como si me desgarrase por dentro, la segunda envestida viene antes de que pueda recuperarme de la primera, desgarrándome otro grito, yo pienso que ya me la metió toda, pero me doy cuenta de que no, cuando el me susurra, tranquila María, solo queda un empujón mas, al tiempo que lo dice lo hace y me volvería a sacar otro grito mayor que los otros, si no fuera por que Alberto ya me había tapado la boca con una mano después del segundo grito, Andrés comienza a follarme mas lentamente, ahora si que me la mete y saca lentamente, yo ya estoy pasando del dolor al placer, me está gustando y además llego a la conclusión que lo mejor es colaborar, así sufriré menos, Andrés sigue follándome y cada vez se mueve a mayor ritmo, yo comienzo a gemir, Alberto ya me quita la mano de la boca y tambien me sueltan los brazos, finalmente Andrés ya no aguanta mas y noto como vacía todo su semen dentro de mi, le hacen falta al menos cuatro empujones para vaciar, cayendo rendido encima mío.


Pedro, el cincuentón que era el menos atractivo físicamente, de hecho tenía una buena barriga, aun que era alto y eso le compensaba un poco, yo me veía poca cosa en sus manos, ya se había desnudado, me coge por la cintura y me gira, poniendome a cuatro patas, tenía una polla normal en cuanto a larga, pero exageradamente gorda, de hecho casi doy gracias de que Andrés se corriera antes dentro de mi, pues no creo que Pedro me pudiese meter aquello. Luego el se colocó de rodillas detrás mio, con sus rodillas entre mis piernas, fue separando sus rodillas de forma que me separaba las mias al mismo tiempo, dejándome con las piernas muy separadas, doliéndome incluso las ingles, me coge con la mano izquierda por mi fina cintura y con la otra su gorda polla, busca la entrada a mi coño, empuja un poco para meter la cabeza y una vez que la tiene casi metida, me coge con las dos manos por la cintura sujetándome con fuerza y acto seguido con un fuerte golpe de cadera me penetra, no pudiendo evitar soltar un grito de dolor, y cuando me repuse, le pedí que por favor fuera despacio que me estaba haciendo mucho daño, y la verdad es que me hizo caso y la segunda envestida y definitiva la hizo muy lentamente, parando cuando veía que me quejaba, hasta que la metió toda, luego comenzó a follarme muy lentamente, tomandose su tiempo metiéndola y sacándola, yo comenzaba a gemir cada vez con mas fuerza, me estaba gustando como me lo hacía el cincuentón. En eso Alberto se sentó y abrió de piernas delante de mí, cogiéndome una mano y llevándomela a su polla, se la agarré y empecé a masturbarle, me excitaba ver como su capullo aparecía y desaparecía tapado por la piel de la polla según yo iba bajando y subiendo mi mano, Pedro seguía a su ritmo y Alberto ya no se conformaba con que se la menease, que me cogió la cabeza y me la acercó a su polla, dándome a entender que quería algo mas, entonces, comienzo por besarle los testículos, me paso a la polla por los lados y así lo tengo un rato, hasta que con la mano le bajo la piel del todo quedando el capullo completamente a la vista y lo meto en la boca, primero suavemente, luego chupo con fuerza, el comienza a gemir y así un rato hasta que noto como Pedro ya pasa de la suavidad y la lentitud, a un ritmo alto y con fuertes envestidas, yo ya no aguanto mas y tengo que soltar la polla de Alberto y comienzo a gemir muy alto, con cada envestida de Pedro y así hasta que me corro y unos segundos después Pedro tampoco aguanta y noto su semen caliente dentro de mí, el gime a cada embestida que me da y sigue empujando un rato mas, notando como su semen comienza a deslizarse por fuera de mi coño cayendo por mis muslos, hasta que finalmente la saca y se aparta

. Acto seguido Alberto se desliza debajo de mí, quedando yo encima de él, me coge con las dos manos la cabeza y me besa con mucha pasión, metiéndome la lengua hasta donde podía alcanzar, yo correspondo, noto como va deslizando las manos hasta mis nalgas, se coge la polla y me la mete lentamente, yo vuelvo a estar excitada y me siento encima de él con su polla dentro y me muevo lentamente y de forma armónica, notando toda su polla dentro de mí y el roce de sus pelos en mi clítoris, y así sigo un buen rato, mientras veo que los otros dos miran se excitan de nuevo, Andrés se coloca tambien detrás de mí, se pega a mi, noto su polla tiesa a la altura de mis riñones y sus manos me acarician desde los muslos, pasando por mi vientre y acabando en mis tetas, al tiempo que me chupa el cuello, yo lo giro hacia un lado para que me pueda besar y chupar a gusto, excitándome muchísimo. Entonces Alberto me coge por los brazos y me vuelve a acostar encima de él, yo me imagino que es para besarme de nuevo, noto el roce de los pelos de su pecho en mis pechos y me besa otra vez, de repente noto algo fresco en mi culo, dándome cuenta de lo que quieren hacer, me asusto y me intento incorporar, diciendo que por favor por el culo no, no podría soportarlo, pero Alberto que ya se esperaba esa reacción, me aferró contra su pecho, no dejándome incorporar, Andrés seguía untando una especie de gel, para que la penetración resultara menos dolorosa me decían, untaba por dentro y por fuera, metiéndome el dedo, y me decían que me relajara que así sería mas facil, Alberto seguía follandome y Andrés metiendome el dedo suavemente, así un rato largo hasta que yo me relajase y cada vez me excitaba mas, gemía cada vez con mas fuerza, ellos lo notaron, así que Alberto me cogió por las nalgas separándomelas lo mas posible, para que me quedara el culo bien visible y abierto, Andrés veía la polla de Alberto como entraba y salía de mi coño y el culo a su plena disposición y ya no aguantaba mas, así que hizo una seña a Alberto para que me sujetase bien, y este lo que hizo fue sujetarme con un brazo y con la mano izquierda me tapó la boca para ahogarme el mas que probable grito de dolor, entonces Andrés con los dedos de una mano aparta lo que puede de mis nalgas y con la otra mano se coge la polla y comienza a apoyando el capullo en mi culo, va empujando despacio, yo noto un dolor fuertísimo e intento gritar, pero Alberto no me deja con su mano, asi que me sale un grito ahogado y una cara de dolor muy expresiva, Andrés consigue meter del todo el capullo y se detiene un momento, para que yo me relaje, después se va moviendo muy lentamente, metiendo cada vez un poco mas, yo noto las dos pollas dentro de mí y me veo morir por el dolor que me producen, Andrés sigue empujando, yo ya me encuentro entre el dolor y el placer y no consigo evitar moverme a su ritmo, Alberto ya me quita la mano de la boca y me suelta, comenzamos a movernos los tres, ya estoy muy relajada y disfruto cada vez mas, no soy consciente de que a Andrés aun le falta casi la mitad de la polla por entrar, siguen un rato follándome lentamente, hasta que Andrés me mete la ultima embestida con un fuerte movimiento de cadera, soltando yo un grito desgarrador y saltándoseme las lagrimas, después de un poco ya mi cuerpo se adapta a las dos pollas y aunque no dejo de sentir mucho dolor, prima mas la excitación y el placer.


Pedro que ya está empalmado de nuevo, se pone de pié en la cama y acerca la polla a mi boca, yo la cojo se la empiezo a menear y después a chupar, me cuesta mucho meterla en la boca, pues es muy gorda y solo consigo meter el capullo y poco mas, seguimos un buen rato en esta postura, noto como Pedro me agarra la cabeza y me doy cuenta de que se va a correr, intento quitar la boca, pero no me deja, y la verdad estoy tan excitada que no me importa y sigo chupándosela cada vez con mas fuerza, hasta que le oigo un gran gemido y noto su semen caliente en mi boca, momento en el que me aparto, cayéndome el mismo por la comisura de los labios y echándome el todavía un par de corridas en la cara. Yo creo que no puedo aguantar mas y se lo digo a los dos que me están follando y se ponen de acuerdo para terminar, me follan cada vez con mas violencia, yo no dejo de gemir y gritar a cada envestida de ellos, las cuales son cada vez mas fuertes, metiéndome todo lo que tienen, noto como Andrés se corre en mi culo por el calor que siento dentro y las envestidas son lo mas profundas posibles, me duele, pero me gusta, después de un momento de recuperación me la saca del culo lentamente y noto un gran alivio cuando me la quita del todo, se aparta y noto como su semen se sale fuera y se desliza por mi entrepierna y el la polla y testículos de Alberto, yo me muevo cada vez con mas fuerza y Alberto hace lo mismo agarrándome por la cintura, los dos gemimos cada vez mas, hasta que nos corremos, yo estoy agotada y me quedo encima de Alberto, hasta que al cabo de unos cinco minutos el me aparta hacia un lado quitandome su polla y me quedé dormida con los tres en la cama.



miércoles, 8 de noviembre de 2017

Mi vecina y yo

Hola a todos, he leído muchos relatos de pagina y al final me he decidido a contar el mío, no voy a usar nombres reales para mayor seguridad. Esta historia es totalmente real, al 100%, bueno haya voy..... Bueno primero me presento, soy un chico de 14 años que vivo en una ciudad del norte de España, mido 1.74 cm, 70 kilos, moreno, ojos marrones, simpático, majo y bien dotado Todo empieza cuando unos nuevos vecinos vinieron a vivir a nuestro piso, la esposa de el se llamaba Itziar, el marido Jon y su hijo de 1 año Miguel . Itziar era una mujer de unos 29 años, rubia, delgada y alta.

 Bueno centrándonos en la historia todo empieza cuando intento idear un plan para poder hacerla mía después de matarme a pajas una buena temporada pensando en ella. Bueno mi plan consistía en cuando bajase por la escalera algún día que estuviera solo en casa abrir la puerta de mi casa y decirle que tenia un problema con la tubería del agua, para que haber si podía pasar y intentar tirarmela. Los días pasaban y un domingo que estaba solo en casa vi que ella bajaba y con un par de huevos abrí la puerta y le conté el problema que tenia, cuando entro ella cerré la puerta con llave para que no intentase escaparse.

Mientras ella miraba debajo del fregadero la tubería yo me fui a la sala, me tumbe y me empecé a masturbar pensando en ella. Cuando acabo de mirarlo vino hasta la sala y me vio haciéndome la paja, se quedo unos segundos callada y muy asombrada, reacciono diciéndome que no le pasaba nada a la tubería, entonces yo me levante y le dije que me la quería follar y ella se negaba. Intento abrir la puerta pero estaba cerrada con llave y ahí fue cuando golpee con el puño y le dije que no opusiera resistencia y también la dije que iba a ser mía. Allí contra la puerta le metí las manos por debajo de la camiseta y del sujetador para tocarle aquellas deseadas tetas, después de un rato tocándoselos se los empecé a chupar los pezones y la muy guarra estaba disfrutando Cuando me canse se las tetas le desabroche el pantalón y se lo baje quedando en bragas solo, le toque el coño por encima de las bragas y mi polla estaba muy dura, después le baje las braguitas y vi un coño muy delicioso rasuradito entero, la muy puta estaba disfrutando, se lo empecé a comer y también con la lengua metía 2 dedos míos, me trague todos sus jugos deliciosos.

 Después de esto la agarre de la cabeza y la dirigí hasta mi polla donde me empezó ha hacer una mamada impresionante, no podía creerme que mi vecina me la pudiera chupar de esa manera y como no tarde muy poco en correrme en su boca. Cuando se lo trago todo me tumbe bien en el sofá y la puse encima mío para poder follarmela, le pasaba mi glande por los labios vaginales y me dejo impresionado al decirme que quería sentir mi polla dentro de ella y sin pensármelo 2 veces se la metí entera de una sola vez, ella gemía como una verdadera putita en celo, quería mi leche y yo se la iba a dar, estuvimos follando hasta que me corrí dentro de su coño y valla sensación mas buena que sentí. Después de haberla perforado el coño le pedí que me dejara darla por el culo pero ella se negó, entonces yo algo mosqueado la volví a pegar, pero muy suave entonces ella dijo que vale que me dejaría pero con una condición, yo se la pregunte y me dijo que lo hiciera despacio que por el ano era virgen, entonces yo empecé a meterle la punta y ella gritaba de placer y de doler, y yo como estaba muy excitado de un golpe se la metí y ella pego un grito muy alto y entonces me la folle por el culo hasta que me volví a correr dentro de nuevo.


 Después de esto se ducho conmigo y me hico otra mamada y le comí el coño de nuevo, se vistió y salió de mi casa hacia donde tenia que ir, desde ese día todos los domingos que estoy solo en casa baja y nos los pasamos de puta madre


martes, 24 de octubre de 2017

SOLO QUIERO BESO TUYO

-¡¡¡Aleeeeeex..... levántateeeee!!! Mi madre ya estaba dando el coñazo... uffff... que si levántate, que si ve a comprar, que si saca a la perra, y mil cosas más. Me mandó a que cogiera la moto y fuera a casa de mi tía a recoger la máquina de coser. Joder las cosas que te manda tu madre... Salí de mi casa, me monté en la moto y... ¡¡¡mierda!!! ¡¡¡No arrancaba!!! Joder, empecé a darle y nada, así que seguí. Tras 12 o 13 intentos la condenada arrancó haciendo un ruido de mil demonios.

 Me monté y en la acera de enfrente divisé una tía. Joder qué buena estaba, y cómo vestía... con su miniminimini falda y su top ajustado. Entre el calor del verano y el que la tía esa me producía me estaba asando. Ella dirigió su mirada hacia mí y soltó una risita (supongo que sería al verme a mí, un chico normal de estatura, 17 añitos, con ropa destartalada, delgado, moreno y con las pelambreras que llevaba y encima con mi moto-cacharro), a lo que yo sonreí. Tras 20 minutos al calor del ardiente sol conseguí llegar a casa de mi tía. Llamé un par de veces y me abrió mi prima, medio dormida. Tardó unos 5 segundos, tras abrirme la puerta, en mirarme a la cara, y otros 5 en reaccionar. -Ah, eres tú. -Sí, estúpida, que vengo a por la máquina de coser. -Ah... pues pasa. Entré con el casco en la mano y me fui directamente a la nevera a tomar algo mientras mi prima fue a buscar la máquina de coser. Suponía que no había nadie, ya que solo vivían mis 2 primas y mi tía, y mi prima mayor (de 16 años) estaba en un cursillo de esos para ir a Inglaterra y mi tía trabajaba en una fábrica casi todo el día. El salón estaba hecho una pocilga: ropa tirada por todas partes, la tele encendida pero sin volumen, una caja de pizza de la noche anterior,...

 -Laura, cómo puedes vivir así? -¿Así cómo? - me dijo ella desde el cuarto de mi tía. -Así, con todo este desorden, ¿qué ha pasado?? -Nada, que había problemas en la fábrica y mi madre estuvo allí toda la noche. Tranquilo, ahora lo recojo todo. Me dirigí al cuarto de mi tía con una coca cola en la mano y abrí la puerta al tiempo que abría la puerta para decirle que era totalmente asqueroso entrar y encontrarse ese panorama cuando vi a mi prima agachada para adelante, pero doblando sólo la cadera, dejando a la vista sus bragas y su lindo culito, ya que llevaba únicamente una camiseta.

 Yo me quedé con la boca abierta contemplando aquella maravilla sin poder decir nada. Ella giró la cabeza al tiempo que decía: -Oye, que yo aquí no veo nada - y me pilló mirándola boquiabierto, así que se levantó todo colorada -. Que mejor te pasas otro día cuando esté mi madre y se lo pides a ella. Yo me despedí atontadamente y me marché.

 En el camino, recordando su culito, casi me como un coche, pero no pasó nada. Volví por la tarde a recoger la dichosa máquina de coser y sólo me encontré a mi tía, que me la dio y me fui. Tardé un par de semanas en volver a aquella casa. Teníamos mis padres y yo una comida en su casa, ya que era más adecuada que la nuestra para hacer barbacoas y todas esas cosas porque tenía piscina y jardín, y se está muy bien en verano.

Llegamos a su casa a las 12 aproximadamente. Nos saludamos todos y fuimos al patio, a sentarnos a charlar. Me extrañé de qué mi prima no estuviera, así que le pregunté a mi tía que dónde estaba. Ella me dijo que iba a ir a despertarla, que estaba durmiendo, a lo que me opuse diciendo que iría yo. Cuando llegué al cuarto de mi prima la puerta estaba entornada y se me pasó algo por la cabeza, así que entré despacito y con cuidado de no hacer ruido.

Cuando estuve dentro observé a mi alrededor... las persianas casi bajadas, lo que permitía la entrada de luz suficiente para lo que yo necesitaba; las cortinas y ventanas cerradas, que daban al patio, y que en ese estado nadie de fuera podría mirar hacia dentro; el cuarto totalmente desordenado; mi prima medio tapada con la manta (siempre fue muy friolera), con su larga cabellera rubia reposando en su espalda (estaba boca abajo), con su camiseta medio subida y que permitía ver el final de uno de sus pechos (esto me empalmó de sobremanera), con sus pequeñas y blancas braguitas, con sus delgadas piernas, con su culito respingón, paradito, perfecto, en fin, con su cuerpo perfecto.

Me acerqué a su cuerpo, la observé de cerca y me acerqué a su cara. Pude sentir su aliento caliente junto a mi cara. Pasé mi mano por su espalda hasta llegar a su culo. Lo acaricié tiernamente y le empecé a bajar las bragas, con suavidad. Se las bajé sólo unas pulgadas (tampoco era cuestión de que se las quitara, se fuera a despertar y no sé lo que iba a pensar), pasé mi mano por su terso culito, con cuidado, y fui bajando... entonces oí a mi tía que se acercaba, me puse en pie, tapé a Laura y empecé a despertarla. Por suerte, cuando llegó mi tía, había conseguido que mi prima abriera los ojos (si no mi tía se iba a preguntar qué había hecho 3 minutos allí sin despertarla).

Mi tía gastó bromas sobre lo dormilona que era y nos fuimos los dos. Nada más salir recordé que... ¡¡¡SE ME HABÍA OLVIDADO PONERLE LAS BRAGAS EN SU SITIO!!! La comida transcurrió con normalidad y yo no paraba de darle vueltas a la cabeza con eso de las bragas. En varias ocasiones se burlaron de mí porque parecía estar en otro mundo (jo, digo que si lo estaba), a lo que yo respondía con una sonrisa, al tiempo que miraba a mi prima tratando de saber si ella se habría dado cuenta de mi curiosidad. Tras la comida mis padres y mi tía nos dijeron a mi prima y a mí que nos fuéramos para adentro de la casa, que ahora era tiempo de que los mayores estuvieran solos.

 Cuando entramos mi prima y yo jugamos al monopoly y a la play, después ella dijo que se iba a duchar. Pasados unos minutos seguía dándole vueltas a la cabeza. Entonces me acerqué al cuarto de baño para abrir la puerta disimuladamente para ver a mi prima con la puerta entornada, pero la muy lista había echado el cerrojo, así que se me ocurrió espiarla por la ventana del jardín que daba al cuarto de baño. Salí por la cocina para que mi familia no me viera y fui lentamente hasta llegar a la ventana. Me asomé todo lo poco que pude hasta ver algo. Lo que vi me dejó helado... mi prima... completamente desnuda... acariciándose y gimiendo muy bajito... Yo trataba de ver mejor, y en uno de esos intentos pisé una rama que hizo un sonoro ¡¡¡CRACK!!!, así que me agaché todo lo rápido que pude sin saber si mi prima me vio, pero creo que sí, porque inmediatamente cerró el grifo del agua y cogió una toalla para salir. Tuve unos 10 segundos para salir corriendo sin hacer ruido, entrar por la cocina, encender la tele y tumbarme en el sillón. Mi prima salió muy rápido y se dirigió al salón (supongo que para ver si yo estaba allí o estaba en el jardín espiándola). Así que estás aquí, ¿eh? - medio gritó ella.

 Claro, ¿se supone que tendría que estar en otro lado? -dije todavía jadeando. Eh... esto... no, claro. Ella fue a ponerse una toalla en la cabeza y se sentó en el sofá al lado del sillón donde yo estaba. Se tumbó y se dedicó a ver la tele. En un momento de descuido me dio por mirarla. Pude ver sus impresionantes piernas, apenas cubiertas por la toalla. Entonces ella levantó la vista y me vio ahí, mirándola. Puso una cara de sorprendida e ira a la vez. Pero ¿qué crees que...? -me preguntó ella. Eh, Alex, vámonos - gritaron mis padres desde el jardín. UFFF... justo a tiempo. Me despedí de mi prima y mi tía dándoles un beso. Je,je, mi prima todavía tenía la cara desencajada. Tras esta escenita no volví a ver a mi prima hasta 1 semana después, en el que decidí jugármelo todo al doble o nada. Si conseguía algo realmente lo iba a conseguir todo, pero si, por el contrario, ella se enfadaba, me iba a quedar con nada. Ese día mi tía tuvo que ausentarse otra vez, por los mismos problemas de trabajo de siempre. Tras horas de intenso pensamiento, decidí llamar a mi prima con la excusa de que mis amigos estaban de vacaciones y yo estaba solo y aburrido. ¿Sí? -oí por el teléfono. Oye,

 Laura, esto... que soy Alex, que, verás, mis amigos se han ido de vacaciones y... Sí, dime. Bueno, que he pensado en pasar por tu casa, si no tienes nada que hacer, claro. Sí, claro, pásate, pero dentro de 40 minutos, que voy a casa de una amiga a recoger ropa que me debe, ¿ok? Vale, me pasaré después entonces. Venga, nos vemos- y llegué a oír cómo colgaba. Je, je, je... eso de ir 40 minutos después nada... cogí la moto todo lo rápido que pude y llegué a los 30 minutos, ese día el tráfico era intensísimo. Llegué a la casa muy acalorado, y como sabía que guardaban una llave de emergencia en una maceta, entré en la casa. Una vez allí, no tenía tiempo que perder, fui a su armario y miré y olí toda su ropa interior y después me dispuse a leer el diario. El candado es uno de esos muy malos que no necesitan ni llave para abrirla, basta con un clip o unos cuantos golpes. Al abrirlo leí que ella se había dado cuenta de mi repentino interés por ella. Lo último que llegué a leer fue "Hay algo que siento pero que no debería sentir, y es que...

" OH, NO, MI PRIMA HABÍA ENTRADO EN LA CASA. Cerré el diario, lo guardé en el cajón y salí por la ventana justo al tiempo que ella entraba al cuarto. Di un rodeo por la casa y llamé a la puerta. Mi prima abrió, le di dos besos y entré. Estuvimos hablando un buen rato hasta que empezó a anochecer. Oye, Alex, ¿tú entiendes de ordenadores? - me preguntó ella entonces. Sí, sí, claro, ¿por qué? Porque mi ordenador hizo CRAK el otro día y no sé arreglarlo. Hay que ver, primita... venga, vamos - y le ofrecí la mano para ayudarla a levantarse, a lo que ella respondió con una sonrisa. Llegamos al cuarto y, tras apartar a patadas unas cuantas cosas que había tiradas, me senté al ordenata, dispuesto a ayudarla. Estuve 40 minutos arreglándoselo, poca cosa, 15 virus, software y hardware defectuoso y alguna que otra cosita. Oh, gracias, primo, eres un sol - acto seguido me dio un beso en la mejilla. Eehhhh... je, je, sí... oye, que... que me quiero dar una ducha... ¿puedo? - pregunté yo todavía atónito. Sí, por supuesto - se levantó y volvió al poco tiempo-. Toma, aquí tienes toallas limpias, el calentador ya está encendido. Gracias, prima, eres un sol - y le di una palmadita en el culo-, je, je. Ella se quedó algo impresionada y yo me fui a dar esa ducha. Al salir de la bañera oí a mi prima corriendo por el jardín, señal de que me había estado espiando.

Me quede rayado y sin saber qué hacer, pero al final salí del cuarto de baño con total naturalidad. Bueno, Laura, que me tengo que ir. ¿¿¿Ahora??? No, de eso nada, ahora te vas a quedar a cenar, que voy a hacer una comida que ni el Arguiñano ese. Sí, ya, ya... pero déjame que llame a mi casa para decir que me quedo a cenar y, ya de paso, llamo a los bomberos para avisarle del incendio que va a haber en poco, ja, ja. Ella sonrió y me dio una palmadita en el culo. Ahora, el que estaba impresionado era yo.

 La cena transcurrió con normalidad y, tras ello, fuimos a hablar frente a la tele. Estuvimos cerca de una hora, hasta darme cuenta de que era demasiado tarde. Ops, voy a tener que irme. ¿Cómo? No, de eso nada. Pero mira que tarde es, y mañana tengo que... No - me interrumpió ella -, no y no, tú te quedas aquí a dormir, que hay sitio, que ya es muy tarde para coger la moto. Pero, ¿qué dirán mis padres? Eso déjamelo a mí. Mi prima llamó a mis padres, consiguiendo que yo me quedara. Mientras tanto, yo estaba nervioso... ¿¿¿qué podía pasar esa noche??? Tras la llamada nos volvimos a sentar al sofá y retomamos la conversación. Esta vez decidí volver a dar otro paso, ya que sus ganas de que yo me quedara me había dado fuerzas para hacerlo. Empecé a tornar la conversación al sexo. Sin darnos cuenta ya estábamos hablando totalmente de sexo. Pues a mí lo que me excita es ponerme una faldita de esas de colegialas, ya sabes, las de cuadros rojos y eso, y que alguien me acaricie sin quitármela - estaba diciendo ella -. Bueno, y alguna vez has... ejem... que si tú... has tenido relaciones sexuales... ¿¿¿de tipo acostarse con otra chica??? - y se puso completamente roja. Pues... no... con chicas no... pero con chicos sí. ¿¿¿Eeeeeehhehehehe??? ¿¿¿EN SERIO??? NO CREÍA QUE FUERAS DE ESOS. Que no, hombre, ja, ja, ja, que es broma, ja, ja,ja. Ufff, menos mal. Y ¿¿¿por qué menos mal??? Porque no me gustaría que un chico como tú estuviera desaprovechado - y acto seguido me guiñó un ojo -. Hala, voy a recoger la mesa. Yo estuve pensando mucho tiempo que hacer. Así que decidí que no pasaría nada si me acercaba a ella y probaba lo definitivo. Si lo aceptaba habría ganado, ya no habría marcha atrás. Fui a la cocina y me situé detrás de ella, que estaba fregando los platos, y empecé a subirle la falda para acariciarle ese divino culo que yo tanto deseaba, como ella me había dicho (ahora que lo pienso, quizás intentó decirme lo que tenía que hacer). Ella se quedó quieta, sin hacer nada tras 10 segundos, que me parecieron 1000, después se dio la vuelta con los ojos desorbitados. Yo ya estaba esperando una hostia bien dada en la cara, pero no, en lugar de eso, se subió a la encimera, me atrajo hacia ella y me besó. Estuvimos besándonos unos 5 minutos, tras los cuales yo me dispuse a ver esas maravillas de tetas que yo sabía que tenía, creyendo que ella iba a estar de acuerdo, pero, en lugar de eso, cuando le estaba besando las tetas por encima de la camiseta, me dijo "Para... para, para, ¡¡¡PARA!!!". Esto que estamos haciendo no está bien. ¿Pero acaso no te gusta? Sí, pero no está bien que 2 primos mantengan relaciones - lo que me pensaba, era la clásica prima que no quería na con la familia porque era "inmoral", pffff -, lo mejor será que nos vayamos a la cama. Está bien - dije yo bastante malhumorado -, como tú quieras... Me preparó la cama y traté de dormir. Eran las 2 de la mañana y yo todavía no podía dormir. A las 2:30 escuché ruidos de cama y me levanté sigiloso. Creí oír algo en el cuarto de mi prima, y en efecto... PREMIO... mi prima se estaba pajeando pensando en mí y en lo que había ocurrido. Gemía y se movía salvajemente hasta correrse. Llegué a mi cama con un calentón sobrenatural. A las 3 todavía estaba sentado en mi cama pensando en lo que había visto, y decidí entrar en su cuarto, pero no todavía, quizás siguiera despierta, entraría a las 3:30 o a las 4, así que cogí unas cuantas revistas y me puse a leer para no quedarme dormido. Cuando eran las 3:40 salí de mi habitación y fui hacia la suya. Sólo de pensar lo que me podría pasar me estaba empalmando. Entré muy despacio y la observé: vestía sólo con una camiseta y unas braguitas, quizás, sabiendo que yo iba a curiosear. Ufff... cómo me estaba poniendo. Me acerqué y me senté en su cama. Estuve 10 minutos mirándola, hasta que decidí tocarla. Empecé por su cintura, agarré sus pechos con fuerza, algo que deseaba hasta la locura, y bajé hasta sus braguitas, que se las bajé lentamente hasta quitárselas. Sentí que se movía, así que decidí tener mucho cuidado. Cuando se las quité vi esa maravilla de Dios. Estuve 5 minutos contemplándolo. Tras esos 5 minutos pasé a la acción. Me acerqué a su coñito, que todavía tenía unos pocos pelitos y empecé a acariciarlo lentamente haciendo círculos, después empecé a pasar el dedo por sus labios, desde el clítoris hasta su delicioso culo, hasta que empezó a mojarse un poco, tras lo cual decidí acercar mi boca para besarlo y lamerlo suavemente. Su coño empezaba a chorrear y cogí uno de mis dedos y lo puse en su entrada, para empezar a metérselo al poco. Ahí sentí como pegaba un bote, me asusté y le miré la cara... ESTABA DESPIERTA... miraba hacia el techo. Ya no había vuelta atrás, así que seguí con mi labor, aunque estaba algo nervioso. Seguí con mi dedo juguetón metiéndoselo cada vez más rápido, y cuando sentí que empezaba a gemir muy bajito le metí otro y ahí le di muy muy rápido y le lamí el clítoris, como vi que ahí soltó un gemido más fuerte que los anteriores, empecé a chupárselo frenéticamente. Seguí así un par de minutos hasta que ella empezó a tener pequeños espasmos, me cogió la cabeza y apretó contra su coño y se movía salvajemente, señal de que se había corrido. Cuando todo terminó me acerqué a su cara, y ella se hacía la dormida, así que la besé. Inmediatamente ella abrió los ojos y me pegó una hostia y me dijo: PERO ¿¿¿QUÉ HACES??? ¿¿¿NO TE HE DICHO QUE NO ME VA EL ROLLO INCESTO??? Pe... pero creí que te había gustado... Gustado ¿¿¿el qué??? No sé de qué me hablas, estaba durmiendo. Y tras esta conversación me fui a la cama, pero no era el final de la historia. Al día siguiente me levante sobre las 9 de la mañana, ahí estaba mi prima viendo la tele tumbada bocabajo sobre la cama de mis tíos, pero, ¿¿¿qué era lo que estaba viendo??? WAO, UNA PELI PORNO. Estaba viendo una peli porno, solo llevaba una camiseta grande y unas braguitas y se estaba acariciando. Uy, qué primita tan guarra que tengo - dije sorprendiéndola. Bueno, qué pasa, todo el mundo ve películas porno, ¿no? Bueno, sí, supongo,... ¿Puedo? - le pregunté señalándole la cama. Oh, sí, claro, será interesante ver una peli porno con mi primo. Empecé a ver la película y se notaba cierta tensión, así que decidí tomar el primer paso: empecé a pajearme. Ella miró desconcertada, pero al cabo de estar un rato mirándomela, decidió unirse a la fiesta, y me pareció que me miraba más a mí que a la tele. Tras un ratito gimiendo los dos (ella mucho más que yo, aunque muy disimuladamente), empecé a acercarme a ella y hice lo que deseaba desde que empecé a sentirme atraído sexualmente por ella, darle un beso, y... PAF... otra hostia. ¿PERO TÚ NO TE ENTERAS NI A LA DE TRES? - gritó todavía excitada. Pero primita, que sólo quiero un beso, anda - y puse mi mano en su muslo. Que... que no, joder. Así que empecé a acariciarle el muslo, llegando hacia su tesoro inexplorado, donde ella empezó a gemir. Como la vi tan excitada, volví a intentar besarla, y volví a recibir. QUE NOOOOOOOOOOOOOOOOO, COÑOOOO, QUE NOOOOOOOOO. ¿No? - intenté ahora una maniobra que no sé cómo fui capaz de emprenderla- Pues bien que te gusta esto - y empecé a masajearle el clítoris muy suavemente -. Venga, sólo un beso. Nnnnn... uffff... hooooo... noooà - dijo entre jadeos. Bajé hasta su parte más íntima y probé a darle placer con la lengua. Ahhhhhh... sí... no pares, primito... ¿¿¿No??? Nooooo... Pues paro, y paro porque... - y no me dejó acabar la frase, me empujó hacia su coño y casi me asfixio. QUE NO PAREEEEEES... AAAHHHHHHHHH... UFFFFFFF... Estuve un par de minutos, pero no aguantaba más, tenía que hacerlo, así que me despegué de ella. QUE NOOOOO... - dijo muy excitada, tratando de agarrar mi cara. Si no me das un beso ahora mismo, no sigo. ¿Eso es lo que quieres? ¿Sólo eso? Pues sí. TRAE PARA ACÁ. Entonces me atrajo hacia su cara y me besó con una pasión que hasta entonces no había bebido de ninguna otra chica, y yo, por mi parte, seguí metiéndole ahora dos dedos. Cuando vi que estaba ya a puntito la separé de mí, me bajé los pantalones y le dije "Tienes que hacer algo por mí". Ella, como una frenética, me quitó mis bóxer y empezó a hacerme una de las mamadas más salvajes que me han hecho. Os explico la situación, ella tumbada boca arriba en la cama de mis tíos, yo sentado casi en su cuello, con la polla en su boca y mis dedos (ahora 3) en su coño. Era fantástico. Le dije que estaba a punto de correrme y me sacó la polla y me pajeó con más fuerza aun si cabe hasta correrme en la cama. Por mi parte yo la recompensé como ella me había hecho a mí, con una mamada. Cuando ella se corrió gritando, yo la dejé reposar y subí hacia su cara para besarla. Oh, no, lo que hemos hecho está muy mal - dijo apartando mi cara de la suya. JODER, YA ME TIENES HARTO. Y la besé. La besé con una fuerza como para sacarle el hígado y cogí sus manos para que no me detuviera las puse lo más lejos posible por encima de su cabeza y me situé encima suya. Nooo... para. Estaba muy harto de escuchar siempre lo mismo, y de tenerme caliente hasta que quisiera, así que empecé a lamerle el cuello, pasar por su pechos y detenerme un rato chupando con fuerza sus pezones, que ya se estaban poniendo duros, al igual que mi polla. Pasé hacia su ombligo y llegué hasta su coño y metí un dedo con suavidad. Bien, no se quejó, simplemente gimió un rato, eso significaba que su conejito había descansado lo suficiente. Tras esa prueba, sorbí un poco de los pocos jugos que quedaban y subí hacia arriba, era hora de terminar lo empezado. La miré a los ojos y le dije: "Sólo quiero un beso tuyo". Y ella me sonrió y me dio lo que quería, un beso.

 Yo la miré y volví a besarla y ella me correspondió metiendo su lengua en mi boca, lo cual me dejaba pista libre, con lo que empecé a hacer de las mías. Seguí besándole y la volteé, la puse encima mío y le masajeé las tetas sin reparo alguno, le lamía los pezones, se los chupaba, se los mordía, se los pellizcaba, hacía circunferencias con mi lengua en sus aureolas. Después bajé mi mano y le masturbé un rato. ¿Te gusta? MMMM... siii... no pares... De acuerdo, pero dímelo. ¿El qué? Dime que me deseas. ... te deseo...mmmmm... Ahí se rompió la sensiblería, empezamos a besarnos aun más frenéticamente y yo a masturbarle rápida y fuertemente con dos de mis dedos, mientras ella hacía lo propio con mi pene. Ahhhh... síiiiiii... vamooooossss... mmmmm... eh, Alex. ... mmm... dime - dije entre gemidos. Ahhh... fóllame...

 ¿Qué? ¿Estás segura? QUE SÍ, VAMOS, FÓLLAME, QUIERO QUE ME TALADRES, QUIERO QUE ME FOLLES CON FUERZA, VAMOS CABRÓN, FÓLLAME DE UNA PUTA VEZ. De acuerdo, tu mandas. Me preparé, la situé debajo mío, abrí sus piernas, acaricié su clítoris a la vez que emitió un gemido, agarré mi polla, la situé en su conejito e hice fuerza. Como estaba muy mojada no me costó trabajo entrar, hasta que llegué a la prueba de virginidad y la miré, y ella asintió como diciendo "adelante", así que empujé, y ella se quejó. ¿Estás bien? Sí, ha dolido un poco, pero no importa, házmelo pasar bien. Y eso hice, empecé a metérsela cada vez más dentro y a sacársela muy lentamente, pero cada vez más rápido, eso mientras le chupaba los pezones. MMMMM... VAMOS... CABRONAZO... USA TODAS TUS FUERZAS... Eso me animó y me excitó, e hice exactamente lo que ella quería. Le di la vuelta, la situé a cuatro patas y se la metí por atrás mientras le acariciaba el clítoris y agarraba su culo. Ahora se la metía con todas las fuerzas que yo guardaba.

 SÍIIIIII... VAMOOOOOOOOOOOOSSS... PRIMITO... NO PARES... ME VAS A ROMPER... VENGA... MÁS AL FONDO... Cada vez que se la metía, lo hacía descargando toda mi fuerza, para que entrara todo lo que podía de mis 17/ 18 cm de carne de largo y 4 cm de grosor. Cuando ya no pude más le di la vuelta como pude, me eché encima suyo e hice lo que estuve queriendo hacer desde que me fijé en ella, justo cuando me corrí y ella también: la besé.


LA CASA DE MI MAMA

                                         LA CASA DE MI MAMA

La historia que voy a contar es totalmente real y a pesar de que ya pasaron varios días del suceso todavía tengo dentro mío un dejo de culpa y a la vez excitación. Como decía esto sucedió hace unos días atrás estando en casa de mi madre. Voy a contar un poco mi situación. Soy el segundo de tres hermanos, tengo 28 años, mis padres están separados desde hace quince y tanto yo como mis hermanos quedamos en casa de mi padre. Mi madre es una señora de 50 años, tiene unos kilos de más, pero todavía conserva la firmeza de sus carnes, sus muy buenas curvas y un par de tetas de esos que cualquiera se da vuelta a mirar. Muchas veces he visto a amigos míos babearse mirándole ese hermoso par.

 Cuando mis padres se separaron mi madre se fue a vivir con un señor que falleció a los dos años y le dejó un par de propiedades y una pequeña renta que le permiten vivir en forma bastante cómoda. Nosotros solemos visitarla semanalmente y a veces nos quedamos a pasar varios días con ella. Resultó que yo había ido a pasar una semana a su casa ya que me iba a adaptar a la casa porque mi madre se iba unos días de viaje y yo me iba a quedar al cuidado de la casa.

 Mi madre se iba de vacaciones a Brasil y a pesar de que me había invitado a acompañarla a mí no me llamaba la atención ir con ella ya que si bien las playas son hermosas ir con mi madre me resultaba aburrido. Estábamos pues en su casa cuando mi madre me mostró los trajes de baño que se había comprado para el viaje. Entre ellos había uno que era de dos piezas que le quedaba muy, pero muy bien. Su redondeado culo se le marcaba a la perfección y sus dos enormes y deliciosas tetas casi se le escapaban del sutién. A mi la situación me gustaba mucho y me empezó a excitar.

 Al principio no quería prestar atención a este hecho ya que se trataba de mi madre y pensar en ella como una mujer, era para mí algo totalmente prohibido. Luego del desfile privado de modas que me ofreció mi madre, se sentó a mi lado a conversar. Debo confesar que mi mente estaba en otra cosa, que no hacía más que pensar en ese par de tetas que se me ofrecían abiertamente y que estaban al alcance de mi mano y a las cuales no podía tocar ya que eran (hasta ese momento) prohibidas para mí.

 Lo cierto es que la conversación derivó, o mejor dicho yo la llevé a que en las playas de Brasil se practica el topless con total naturalidad. Luego de hablar un poco del tema mi madre preguntó si me parecía que ella podría hacerlo sin pasar vergüenza. A esto yo respondí que sí. Que tenía unos pechos espectaculares para su edad y que de ninguna manera pasaría vergüenza.

 Ella no quedó muy convencida con mis palabras. Decía que era bastante mayor, que el lugar estaría seguramente lleno de mujeres jóvenes y que sus pechos no estaban a la altura de los de las jóvenes. Yo insistí y ella me preguntó nuevamente y para dejarlo en claro le dije: "mira, si yo tuviera delante de mí a ti y a alguna otra seguro que me deleitaría viéndote a ti y no a otra". Dices eso porque eres mi hijo, dijo mi madre. Yo insistí y dije: "mira ya las estoy disfrutando ahora con lo que se puede ver, así que cuanto más lo haría de verlas totalmente desnudas".
 Mi madre se sonrió y se sonrojó. Yo aproveche y lancé mi pedido: "¿Por qué no te animas y me muestras a mí? Prometo darte una opinión sincera y si no te queda bien te lo haré saber", Mi madre se sorprendió por mi pedido y dijo: "Me da un poco de vergüenza estar prácticamente desnuda frente a mi hijo". "Haz de cuenta que estás en la playa y que me encuentras de casualidad". Mi madre sonrió nuevamente y me dijo "ya que estás tan entusiasmado, voy a ir a mi cuarto y me quito el sutién y si me veo bien, me animo y vengo caminando para aquí como si fuera en la playa". Muy bien dije. Recuerdo que los dos minutos que demoró me parecieron una vida. Mi corazón latía a mil y por mi cabeza pasaban ideas acerca de la mujer que vería, no de que fuera mi madre. Por fin mi madre volvió al salón y muy tranquila me dijo: ¿Qué tal? ¿Qué te parece? Estaba sencillamente divina, se había puesto otro bikini que tenía que era un poco más chico que el anterior y sus pechos se veían formidables y más que apetecibles. Demoré en contestar y ella preguntó nuevamente "¿Qué te pasa, están tan mal?. Ahí por suerte reaccioné. "No al contrario están muy bien. Nunca me imaginé que mi madre fuera una mujer tan apetecible". Sus pechos estaban enteros, enormes como siempre y con un detalle que yo no conocía unos pezones muy grandes y que comenzaban a ponerse erectos.

 "Mira las cosas que dices, recuerda que soy tu madre. ¿acaso nunca has visto una mujer?". "Mujeres he visto varias, pero ninguna con unos pechos como los tuyos y con un cuerpo tan excitante como el tuyo", contesté. Hacía un par de semanas que no tenía sexo y mi mente ya se había disparado para cualquier cosa. Mi pija comenzó a crecer y crecer y a apretarme dentro de mis pantalones. Mi madre lo notó y dijo: "bueno, bueno, veo que en verdad te han gustado y que ya no eres el bebé que alimenté con ellas". Yo a esta altura no aguanté más y le pedí me dejara tocarlas con la excusa de saber que tal estaban al tacto. Mi madre pareció un poco confundida por mi pedido pero aceptó. Comencé con unas suaves caricias, ella se sonrió y yo dejé las caricias de lado para pasar a un manoseo ya bastante descarado. Ella se puso colorada y sus pezones estaban enormes. Dijo "¿qué haces?, me estás poniendo rara. Hace mucho que un hombre no me toca." Al escuchar esto la acerqué un poco más a mí y comencé a besarlas, de a poco y lentamente, hasta que me metí un pezón en la boca y lo chupé como un desesperado. Mi madre había comenzado a gemir y suspirar. Con sus dos manos apretó mi cabeza contra sus pechos y me pidió que siguiera. Yo seguí y empecé a pasar mis manos por todo su cuerpo.

Ella posó una de sus manos sobre mi pija y la apretó fuertemente. Fue ahí que me abrí el cierre saqué mi pija y le pedí que me la chupara. Ella dijo "esto no está bien", a lo que contesté besando y apretando aún más sus pechos. Luego le dije "somos un hombre y una mujer en una playa, que desean disfrutar de sus cuerpos". Ella sonrió y me dijo "sos divino". Y luego de esto bajó hasta mi pija y lentamente comenzó a besarla para luego meterla en su boca. Comenzó a hacerme una mamada espectacular.

 No podía creer que mi madre la chupara de esa forma. La chupaba como si fuera lo último que iba a hacer en su vida. La metía en su boca hasta tragarla toda, luego la sacaba me besaba y mordisqueaba la cabeza y luego adentro otra vez. En un momento paró y me preguntó: "¿Te gusta?, quiero que lo disfrutes al máximo, tanto como yo". Esto me abrió el camino para pedirle que pare para quitarme toda la ropa y para quitarle el bikini a ella. Accedió sin reparos. Ahora ya no éramos madre e hijo, éramos dos amantes que se deseaban y deseaban gozarse mutuamente. Una vez que me quité la ropa me tiré en el sofá para estar más cómodo mientras ella sequía con la mamada. Mi madre volvió a mi pija y su boca a hacer maravillas con ella. En determinado momento paró y me chupó los huevos y me dijo "cuando vayas a acabar avísame". No demoró mucho en llegar este momento y si bien quería que siguiera chupándomela por un buen rato más, también quería acabar. Así que le dije "ya casi mamá". En ese momento ella paró metió un dedo en su boca y me lo metió en el culo y comenzó con la mamada nuevamente. En pocos segundos descargué toda mi leche acumulada durante varios días en su boca. Ella la tomó toda y me dijo: "vamos al cuarto, que yo también quiero acabar". Fue la acabada más linda que tuve en mi vida, nada se compara a ésta. No levantamos del sofá y caminamos hasta el dormitorio, ella me agarró la pija como si fuera la mano y me condujo al dormitorio. En el camino me dijo: "nunca pensaste que tenías una mamá tan caliente y tan putita. Espero que puedas llevarme el ritmo, porque cuando alguien me calienta lleva mucho para que me saque la calentura". "Espero poder complacerte en todo lo que pueda" dije yo. Entramos en el cuarto y ella se tiró en la cama, yo me puse encima de ella y comencé a besar sus pechos lentamente, bajé a su concha y comencé con una chupada a full. Mordía su clítoris, lamía sus labios y metía mi lengua y mis dedos en su empapada concha. Primero uno, luego otro y al final tres más mi lengua. Ella gemía, me apretaba a cabeza contra su concha. Se notaba que estaba gozando y mucho.

 De pronto un dulce líquido inundó mi boca, iba acompañado de un suspiro largo y aliviado. "Ahora te quiero adentro" dijo. Yo sin dudar coloqué mi pija en la entrada de su concha y de un solo empujón la enterré a fondo en su húmeda vagina. Comencé a bombear y a besarla. En nuestras bocas se mezclaron los sabores más íntimos de los dos. Ella suspiraba y se movía como loca. Casi enseguida lanzó un grito y su cuerpo se volvió a aflojar. Para mi era maravilloso poder hacer que mi madre tuviera esos orgasmos. En determinado momento me dijo que parara, me dijo que me acueste en la cama y ella se montó sobre mí con una agilidad inusitada. Se colocó mi pija en su concha y se dejó caer, comenzó a cabalgarme y se tiraba hacia atrás. Yo con mis dos manos apretaba y sobaba sus hermosas tetas que habían desencadenado todo. De pronto comenzó a agitarse aún más y sentí en mi pija sus jugos. Sin duda había vuelto a acabarse. Fue entonces que me dijo: "ahora cabalgame vos". Salió de encima mío y se colocó con todo su hermoso culo a mi vista. Yo me coloqué atrás y volví a enterrar mi pija en su concha. Nada más hacer esto ella tuvo otro orgasmo. Comencé con el vaivén cada vez más rápido y cada vez ella me pedía más y más fuerte, hasta que no pude más y me acabé. Ni bien acabé ella se corrió y comenzó a chupar mi pija y los restos de mi acabada y a pasarla entre sus tetas. Quedamos los dos tendidos en la cama en silencio. Luego de un rato ella comenzó a reír y me dijo "nunca pensé en que terminaría cogiendo con uno de mis hijos. Es que la abstinencia te lleva a que hagas cualquier cosa. No quisiera que nuestra relación cambie a partir de ahora. Seguirás siendo mi hijo y yo tu madre. Pero cuando vengas a quedarte lo harás en esta cama y junto a mí. Quiero que seas mi hombre también y yo seré tu hembra y vamos a poder hacer todo lo que quieras

. Creo que como amantes nos entendemos y muy bien." Yo sólo atiné a decir sí. Pasamos el resto del día y de los días siguientes hasta su viaje cogiendo como animales. Incluso me dijo de ir con ella al viaje como si fuera nuestra luna de miel. También me invitó a irme a vivir con ella, pero habría que dar muchas explicaciones. Ahora estoy un poco arrepentido de lo que pasó. Sobre todo por lo que pueda pasar a su regreso. No está bien lo que hicimos pero a mí me gustó y tengo ganas de repetirlo. Veremos que pasa a la vuelta de su viaje.
RELATOS PORNO

EL TRASERO DE FLORENCIA


                             TRASERO DE FLORENCIA
historia me sucedió hace ya un año. Resulta que tenía para ese entonces 20 años de edad y mi hermana unos 18 años. La verdad que ella muy repentinamente empezó a formarse como mujer desarrollando su hermoso cuerpo, sus tetas, su culo, digamos todo. Estaba hecha una verdadera hembra. Yo de un día para el otro me empezaba a excitar con sus movimientos y verla tan atractiva aunque fuese mi hermana. Todo empezó un día sábado cuando estaba con mi novia, resulta que ésta se había enojado cuando traté de aprovecharme de ella en mi auto. La maldita me dejó y yo estaba al re palo todavía. Llegando a mi casa a eso de las 11:00 pm mi hermana Florencia me abre la puerta. Qué linda estaba la nena, estaba más linda que mi novia, vistiendo una camiseta pegada a sus tetas y una minifalda ajustada. Se le notaban todas las curvas a la perfección. Y más me excitó cuando se dio la vuelta yendo a la cocina mostrándome su culito. Yo le dije de dónde venía, contestándome que de a bailar con sus amigas y que recién había llegado.


Yo con la calentura que mi novia me había dejado no sabía que hacer. Estaba como loco. Le pregunté dónde estaban nuestros padres lo cual me respondió que habían ido al cine hacía media hora. Estuvimos hablando en la cocina durante un buen rato cuando de repente se cortó la luz en toda la casa. Eso era común en mi barrio. En eso ella fue a buscar velas a un cajón, luego yo acercándome le pregunté si las había encontrado. Negándome ella, yo estaba con la idea de poseerla allí mismo, así que haciéndome el que me tropezaba me tiré contra su cuerpo apoyando mi vientre en su culo, enseguida me dijo que tuviera cuidado, pero yo comencé a manosearle las tetas sobre su camiseta y refregando mi bulto sobre su colita. Se resistió al principio, pero luego de mi insistencia se dejó llevar gimiendo levemente. Cuando me disponía a subirle la minifalda escuché el timbre de la casa, eran mis padres. Habían arruinado todo. Así que ella se separó de mí y fue a abrirles la puerta. Luego de lo sucedido los días transcurrían pero distinto a siempre ya que mi hermanita me miraba de otra forma, hasta que dos semanas después sucedió lo mejor. Fui hacia la pileta, una no tan grande que tenemos en el patio, y allí estaba ella tomando sol boca abajo vistiendo su traje de baño rojo de esos de una sola pieza y ajustados. Acercándome allí me senté en una reposera para tomar sol, y no sólo para eso, jeje.

Un minuto después aparecen mis padres diciéndome que se iban al supermercado que iban a tardar un tiempo en regresar. Al momento en que ellos se marcharon mi hermana me dijo si yo no le pondría crema en su espalda, por supuesto que acepté. Empecé a pasarle por toda su espalda muy despacito hasta que en un momento le propuse ir a bañarnos a la pile, ella aceptando, le dije que me iría a cambiar. Al regresar ella ya estaba dentro haciendo unos largos.

Luego de sumergirme empezamos a competir un ratito hasta que ella sumergiéndose me bajo el short del que rápidamente surgió mi erecto miembro, estaba a full. Se estaba riendo de una forma muy picara cuando la tomé entre mis brazos y empecé a besarla hasta acercarla contra el borde de la pileta en la zona baja. Le manoseaba las tetas con una mano y con la otra su culito. Me tienes loca hermanita, te quiero follar ahora, le decía mientras sobaba todo su cuerpo. Me tomó la pija con una mano y la empezó a pajear arriba y abajo, por dios qué sensación, me volvió loco y por eso la tomé del cuello y la bajé hasta quedar su cabeza frente a mi miembro. Abriendo su boca se la metió toda adentro, mamaba de maravilla, como una experta. La levanté de los brazos diciéndole que la quería follar, así que ya de pie la giré inclinándola sobre el borde de la pileta corriendo así su traje de baño hacia un costado y posicionando mi pija en su concha la penetré lentamente. Sus gemidos comenzaron a salir de su boca mientras mis embestidas aumentaban. Estaba por acabar pero no quería terminar ahí, sino en su culo.

 Ese había sido mi sueño durante tanto tiempo, dársela por atrás. Saqué mi pija de su interior y lo posicioné en la entrada de su ano, pero su reacción fue repentina empujándome hacia atrás. Me dijo que era un sucio degenerado, o algo así. Luego se marchó dentro de la casa. Durante todo el día no me habló. En la noche mientras estaba en la cama todavía repasaba las imágenes de la pileta y todavía quería cumplir mi sueño, dársela por atrás. En eso me fui hacia la cocina a tomar un poco de agua cuando escuché a alguien bajar las escaleras y para mi sorpresa era Florencia que venía hacia aquí. Al verme se asombró y puso cara de enojo. Luego me preguntó por qué había hecho eso en la pileta. Le dije que se me había ocurrido en ese momento. Además es lo que más me gusta de ti. Una risita salió de su boca y dándose la vuelta inclinándose sobre la mesa me dijo que qué esperaba para someterla. Por dios, la posición esa y sus palabras me dejaron fuera de sí. Le dije si estaba segura, respondiéndome que estuvo pensando en probarlo. Sin más ni menos la tomé de su trasero, le bajé su short de lycra, luego las bragas hasta las rodillas. Le dije que abriera sus nalgas con sus propias manos y así facilitar la sodomización. Posicioné mi aparato ya bien erecto en su culito. Con una mano le tapé la boca y de uno, dos, tres y hasta cuatro intentos perforé su lindo trasero.

 Gritos de puro dolor trataron de escapar de su boca, pero mi mano lo impedía. Sodomicé ese culito cuanto más pude penetrándolo salvajemente mientras mis huevos rebotaban en sus perfectas nalgas. Me sentía en la gloria, era lo máximo para mí, mi hermana ofreciéndome su culito para sodomizarlo en la cocina. Con mi mano libre tomé su cabello fuertemente jalándolo hacia atrás mientras ella sacaba mi otra mano de su boca gimiendo de placer. Sus gemidos eran leves ya que mis padres dormían. Me incliné totalmente en su espalda y así la penetración se hacía más placentera, y cuando la metía, ella empezó a gemir más fuerte así que tuve que taparle la boca nuevamente. Mientras le decía que era mi perra y que lo haríamos todos los días, ella movía la cabeza afirmativamente. Los movimientos se hacían mas rítmicos hasta que no pude más y besándole el cuello le descargué todo mi semen, que era bastante, dentro de sus entrañas, sintiendo luego un suspiro de satisfacción de parte de ella. Por fin había cumplido mi sueño, el de desvirgar el culo de mi hermana sellándolo con mi semen.

 A partir de ese día los días siguientes fueron diferentes, lo hacíamos en la terraza, en la habitación de nuestros padres, el baño, el altillo, sótano, etc. Siempre y cuando no estaban mis padres.